El elefante y los humanos. Había una vez un gran elefante, que era reconocido por todos los animales de la selva por ser el elefante más grande que habían visto.
Una vez se encontraban paseando por los alrededores de su hábitat, un grupo de personas dueñas de un circo, que habían oído hablar acerca de este elefante, por esa razón habían decidido hacer un trato con él.
Se cuenta que los dueños del circo intentaron hacer un trato con el elefante, pero éste no accedió, por lo que furiosos los dueños del circo traman un plan para llevarse al gran elefante.
Los dueños del circo armaron una gran red de acero y atacaron al elefante mientras éste dormía, ya habiendo sido capturado el elefante, es llevado a un enorme vagón de tren y es ahí cuando despierta.
Al darse cuenta del lugar donde estaba encerrado y luego de haber oído las voces de los dueños del circo, el elefante decide escapar y con todas sus fuerzas logra mover el gran tren sacándolo así de las vías y provocando un gran accidente.
Solamente el elefante fue el único de todos los animales que logró salir bien librado, sin embargo una de sus patas delanteras había sido herida por lo que le costaba mucho andar.
Mientras el elefante se adentraba al bosque, un hombre se acercó a él y le ofrecía ayuda para curar su herida, pero el enorme elefante estaba aterrado con el incidente que había tenido con los otros hombres del circo, pero este hombre era diferente, sin temor se acercó al elefante y lo curó.
Desde entonces el elefante entendió que no todos los humanos eran malos y había algunos en los que sí se podía confiar.